Manifestaciones en Los Ángeles: Tensión por redadas migratorias de ICE
Durante los últimos días, el centro de Los Ángeles ha sido escenario de intensas protestas contra las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), impulsadas por las políticas del presidente Donald Trump. Las manifestaciones, que comenzaron el viernes y se intensificaron durante el fin de semana, han congregado a cientos de personas, en su mayoría de origen latino, que rechazan las detenciones de inmigrantes indocumentados y la creciente presencia militar en la ciudad.
El domingo, las protestas escalaron con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad frente a un complejo federal que alberga el Centro de Detención Metropolitano, donde se reportó la consigna “Our City” pintada en la fachada del edificio. La policía utilizó gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y balas de goma para dispersar a la multitud, mientras algunos manifestantes respondieron arrojando piedras, botellas y petardos. Además, se reportaron actos de vandalismo, como la quema de vehículos robotaxis de la compañía Waymo. Según el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), Jim McDonnell, al menos 27 personas fueron detenidas el domingo.
El presidente Trump ordenó el despliegue de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional de California, incluyendo unidades de la 79ª Brigada de Infantería, para “restaurar el orden” en la ciudad, a pesar de las objeciones del gobernador Gavin Newsom, quien calificó la acción como un “acto ilegal” y anunció que impugnará la orden en los tribunales. Trump afirmó en redes sociales que Los Ángeles ha sido “invadida por inmigrantes indocumentados y criminales”, responsabilizando a los manifestantes de los disturbios.
Por su parte, la comunidad latina, ondeando banderas de México, Guatemala y El Salvador, ha expresado su repudio a las políticas migratorias con consignas como “¡Nadie es ilegal!” y “¡ICE fuera de nuestras comunidades!”. Diego, un estadounidense de origen mexicano, declaró: “Salimos a las calles porque nuestros padres han vivido toda su vida en las sombras”. Activistas como Wendy Guardado reportaron una caída del 28% en la asistencia escolar en el distrito de Los Ángeles el lunes, en señal de protesta, y unos 250 negocios cerraron en solidaridad.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, aseguró que los “manifestantes violentos no representan al pueblo mexicano, digno y trabajador”, mientras que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reprochó las redadas y abogó por una reforma migratoria integral, confirmando la detención de 35 mexicanos en Los Ángeles.
La tensión persiste en la ciudad, con calles cerradas y un fuerte dispositivo de seguridad. La alcaldesa Karen Bass y el gobernador Newsom han defendido el derecho a la protesta pacífica, pero han condenado los actos de violencia. Mientras tanto, la comunidad exige justicia y un alto a las deportaciones, en un contexto de creciente polarización.
