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Gertz Manero: el ocaso de un fiscal polémico

Imagen por Cortesía

Alejandro Gertz Manero, el veterano jurista de 86 años que ha marcado la historia reciente de la justicia mexicana con una trayectoria de más de 50 años en el servicio público, presentó este jueves su renuncia irrevocable como Fiscal General de la República (FGR), apenas dos años antes de concluir su periodo constitucional en 2028.

Nacido el 31 de octubre de 1939 en la Ciudad de México, Gertz Manero se formó como abogado en la Escuela Libre de Derecho y obtuvo doctorados en la UNAM, la University of Mount Union en Ohio y la Universidad de las Américas, donde también fue catedrático en instituciones como el ITAM y la Anáhuac.

Su carrera política es un mosaico de zigzagueos entre administraciones: en los años 70, bajo el priista Luis Echeverría, ocupó cargos en el Instituto Nacional de Antropología e Historia; en 1998-2000, fue Secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal con Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Robles; y en el sexenio de Vicente Fox (2000-2006), asumió la Secretaría de Seguridad Pública federal, aunque su gestión quedó empañada por un incidente en 2002, cuando fue detenido en Nueva York por agentes de la DEA y ATF con un pasaporte falso y 50 mil dólares en efectivo a bordo de un avión oficial.

De 2009 a 2012, sirvió como diputado federal por el Estado de México en la LXI Legislatura. En 2019, el Senado lo ratificó como el primer Fiscal General autónomo bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cargo que extendió en septiembre de 2024 con la llegada de Claudia Sheinbaum, gracias a su cercanía con el morenismo pese a su pasado panista y perredista.

Su gestión en la FGR impulsó investigaciones contra figuras de la élite política, como el exgobernador de Chihuahua César Duarte o el caso Odebrecht, pero también generó fricciones internas, incluyendo un conflicto con el exconsejero jurídico Julio Scherer en 2022, quien lo denunció por tráfico de influencias.

La renuncia de Gertz Manero llega en un contexto de tensiones crecientes en el gabinete de seguridad, con quejas de las secretarías de Marina, Defensa y Seguridad Pública por su falta de cooperación y el uso "sesgado" de información oficial.

Aunque el fiscal citó motivos de salud en rumores previos, fuentes cercanas al Senado apuntan a un desgaste acumulado y presiones políticas como detonantes principales. Filtraciones de investigaciones de la FGR que presuntamente le costaron el puesto.

La gota que derramó el vaso habría sido una serie de filtraciones selectivas de expedientes sensibles, que expusieron vulnerabilidades en el aparato de seguridad y generaron desconfianza en el Ejecutivo.

Entre las más destacadas: Caso Raúl Rocha Cantú, dueño de Miss Universo: Documentos filtrados revelan presuntos vínculos del empresario con el huachicol y tráfico de armas, lo que implicó a élites cercanas al poder y generó un escándalo internacional al salpicar el certamen de belleza que Rocha copropone. Esta indagatoria, iniciada en julio de 2025, se considera la "gota que derramó el vaso" por su impacto mediático y político.

Huachicol en la Marina: Filtraciones de consignaciones contra elementos de la Secretaría de Marina por robo de combustible fiscal, que involucraron a empresarios y políticos afines a la 4T, erosionaron la confianza del alto mando naval y llevaron a quejas directas a la Presidencia.

Grupo criminal La Barredora en Tabasco: Documentos internos sobre operaciones contra esta célula delictiva se volvieron públicos, afectando investigaciones en curso y exponiendo fallos en la coordinación federal-estatal, con repercusiones en el sureste del país.

Audios contra Emilio Lozoya (2022, pero con repercusiones recientes): Grabaciones filtradas donde Gertz Manero presiona al padre del exdirector de Pemex para desistir de un

Redacción



  



  

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