Mike Tomlin fue despedido como coach de los Steelers después de 19 años
En una decisión sorpresiva que marca el fin de una era en la NFL, Mike Tomlin ha dejado su cargo como entrenador en jefe de los Pittsburgh Steelers tras 19 temporadas al mando del equipo. Según múltiples fuentes cercanas a la organización, Tomlin informó a los jugadores durante una reunión este martes que decidió apartarse voluntariamente, en lugar de ser despedido formalmente por la franquicia. La salida llega apenas un día después de la humillante derrota 30-6 ante los Houston Texans en la ronda de comodines de los playoffs, que extendió a siete la racha de eliminaciones consecutivas en primera ronda para Pittsburgh.
Tomlin, de 53 años, deja un legado impresionante: nunca tuvo una temporada perdedora en casi dos décadas, acumuló 193 victorias en temporada regular (empatando el récord de la franquicia con Chuck Noll), ganó el Super Bowl XLIII en 2008 y llevó al equipo a otra aparición en el Super Bowl en 2010. Sin embargo, la sequía de victorias en postemporada desde 2016 —con siete derrotas seguidas y múltiples salidas tempranas— generó creciente frustración entre los aficionados, que en varias ocasiones corearon "Fire Tomlin" durante los partidos, incluyendo el último en Acrisure Stadium.
La organización Steelers, conocida por su estabilidad y por no haber despedido a un entrenador desde 1968, optó por no forzar una terminación contractual. Tomlin, quien tenía dos años restantes en su acuerdo, optó por dar un paso al costado, lo que podría abrirle puertas a roles en televisión o incluso un regreso futuro al banquillo en otro equipo. El presidente Art Rooney II expresó gratitud por el trabajo de Tomlin y destacó el respeto que genera en la liga.
Con esta separación, los Steelers inician la búsqueda de su cuarto entrenador en jefe desde 1969, en un momento de transición para la AFC North. La salida de Tomlin, el entrenador con más antigüedad en la NFL al momento de su decisión, cierra un capítulo de consistencia y éxito regular, pero también de limitaciones en los momentos decisivos de los playoffs.
