La Hormiga González tiene a un maestro y guía en Chivas
En el Guadalajara de Gabriel Milito, que vive un excelente momento en el Torneo Clausura 2026 y podría asumir el liderato si vence a León en su duelo pendiente, el delantero Hormiga González cuenta con un valioso apoyo desde el banquillo: Ángel Sepúlveda. El experimentado atacante, en su segunda etapa con Chivas tras su regreso como refuerzo para este semestre, se ha convertido en guía y maestro del joven goleador. Hormiga González lidera la tabla de anotadores del campeonato y genera expectativas por una posible convocatoria al Tri para el Mundial 2026, lo que abre la puerta a que Sepúlveda asuma un rol protagónico en la recta final y la liguilla.
Sepúlveda fue fichado precisamente con la misión de respaldar y ayudar a Hormiga González en su desarrollo. El veterano delantero aceptó este papel sin dudarlo, destacando la disciplina y disposición del joven para aprender en una carrera tan exigente. “Me trajeron para ayudarle”, declaró Sepúlveda en entrevista, añadiendo que “el que Chivas me haya traído con mi edad, con mi experiencia, es por algo, yo lo asumí, yo lo acepté y estoy muy feliz de estar en Chivas”. Esta dinámica se puso de manifiesto en el reciente Clásico Tapatío, donde Sepúlveda anotó un penal tras una falla de Hormiga González, demostrando su compromiso con el equipo más allá de su rol secundario.
El contexto es clave: Hormiga González está iniciando su trayectoria profesional y muestra apertura para absorber conocimientos, mientras Sepúlveda, con su veteranía, aporta no solo goles sino liderazgo en el vestidor. Si la convocatoria de Javier Aguirre al Mundial se concreta para el joven atacante, Chivas contaría con Sepúlveda como principal referente ofensivo durante la ausencia, un escenario que el propio jugador ve con optimismo. “Es un gran compañero, él sabe que está iniciando en esta carrera tan difícil que puede llegar a ser, pero él está dispuesto a aportar y a seguir aprendiendo”, enfatizó Sepúlveda, quien también busca empujar su propio protagonismo en la competencia.
Esta dupla representa un acierto en la planeación de Chivas para el Clausura 2026, donde el Rebaño Sagrado aspira a pelear por el título en un torneo de alta exigencia. La combinación de juventud y experiencia fortalece al equipo en un momento decisivo, justo cuando Milito busca consolidar su proyecto y el Guadalajara podría escalar a la cima de la tabla. La historia de Hormiga González y Sepúlveda ilustra cómo el apoyo mutuo puede ser clave para el éxito colectivo en la Liga MX, consolidando a Chivas como uno de los contendientes serios del semestre.
