Para prevenir bullying y sus secuelas emiten recomendaciones
Visibilizar al bullying como un problema de salud pública debido a las secuelas físicas y emocionales que causa, e incluso como un delito, contribuyen a que se reduzca este fenómeno, considerado ya, por su incidencia en el mundo, como un problema de salud pública. El jefe del Departamento de Salud Mental del Hospital de Pediatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Luis Shigeo Cárdenas Fujita, destaca la importancia de no minimizar al maltrato escolar, es decir, no calificarlo como un “juego de niños”, puesto que acarrea múltiples complicaciones en el desarrollo de los menores. “Es una pandemia social y ayuda mucho el hecho de que los adultos que puedan estar de alguna u otra forma relacionados con el bullying, como en el caso de padres, tutores y educadores, estén entrenados para detectar a quienes lo practican, a quienes son víctimas de él e incluso las áreas donde se lleva a cabo. De acuerdo con lo que se ha detectado, la mayor parte de estos abusos ocurre dentro del aula, pero también en los pasillos, en las áreas de recreo y en los ingresos de las instituciones escolares”, informó. En el Hospital de Pediatría del IMSS Jalisco, una vez detectado un paciente que sufre bullying, continuó el experto, recibe un tratamiento integral en el que se detectan cuadros de ansiedad, depresión e incluso conductas suicidas, así como adicciones. Los médicos tratantes se ponen en contacto con la escuela de manera que el alumno pueda tomar clase a distancia para permitir su recuperación y tomar medidas para que el bullying no continúe. El maltrato físico, psicológico y emocional, conlleva secuelas que van desde el bajo rendimiento escolar hasta que se ponga en riesgo la vida.
