Deporte y lectura mejoran atención y concentración en pacientes con TDHA
Ante la llegada de las vacaciones, el especialista del IMSS Jalisco Antonio Chirino León brinda pautas para fomentar actividades lúdicas en los niños con diagnóstico de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA) que promuevan el mejoramiento de su atención y concentración.
En vísperas al Día Mundial del TDHA (13 de julio), el paidopsiquiatra Antonio Chirino señala que las actividades deportivas siempre han sido uno de los mayores y mejores recursos para fomentar distintas áreas de aprendizaje en los niños con este diagnóstico.
“Es importante que en las actividades deportivas exista un coordinador o instructor, que si haya rutina dentro de la práctica. Típicamente la Natación es una de las actividades más recomendables porque ayuda a la coordinación psicomotriz, al relajamiento y a esta necesidad de estar en movimiento y requiere un buen nivel de energía para realizarla”, expone.
La lectura puede ser un excelente aliado que no sólo favorezca estas habilidades, sino además promueva la imaginación y la creatividad en los infantes.
Además, Chirino León se refirió como otra buena opción a los juegos de mesa “son muy favorables, hay juegos que son incluso muy atractivos visualmente, además se recomiendan los que tienen que ver con cartas y asociados a la administración de mis turnos, o de aspectos azarosos, o incluso en los que tengo que ir administrando mis bienes”.
Por otra parte, recomendó realizar actividades que generen una mayor convivencia familiar y el reforzamiento de las habilidades de socialización, actividades al aire libre como senderismo o la caminata.
En cuanto a los videojuegos y la tecnología el especialista del IMSS Jalisco recomendó a los padres que el tiempo uso no exceda las dos horas diarias y es importante vigilar el contenido de estos, procurando elegir alternativas que hagan aportes positivos.
Finalmente, el especialista reiteró que, aunque existen estigmas que rodean al TDHA, es importante recordar que es una condición que puede llegar a controlarse en edad adulta, si es que se trata al paciente de forma adecuada, oportuna y profesional.
