Drake Maye será el segundo QB más joven de la historia en jugar un Super Bowl
Drake Maye, el joven quarterback de los New England Patriots, se convertirá en el segundo mariscal de campo más joven en disputar un Super Bowl en la historia de la NFL. Con apenas 23 años y 162 días al momento del gran juego, solo será superado por Dan Marino, quien con 23 años y 127 días jugó el Super Bowl XIX en 1985 con los Miami Dolphins, cayendo ante los San Francisco 49ers de Joe Montana. Maye, seleccionado por los Patriots en el draft, ha emergido como la figura central para cerrar la era post-Tom Brady y devolver al equipo al escenario más grande del fútbol americano en el Super Bowl LX, programado para el 8 de febrero de 2026.
Nacido y formado en la universidad antes de llegar a la NFL, Maye ha mostrado un talento prematuro que lo posicionó rápidamente como titular indiscutible en Nueva Inglaterra. Su liderazgo fue clave en la temporada 2025 y en los playoffs, donde guio a los Patriots a victorias decisivas: primero como visitante contra los Houston Texans y luego en la final de la AFC ante los Denver Broncos, sellando el boleto al Super Bowl.
Este desempeño representa un renacimiento para la franquicia, que no había vuelto al gran juego desde la edición LIII, marcando el fin de la "resaca post-Brady" y el inicio de una nueva era liderada por el joven pasador.
El hito histórico de Maye no solo radica en su juventud, sino en la oportunidad de reescribir récords. Mientras Dan Marino nunca regresó a otro Super Bowl tras su derrota en 1985, Maye llega con la chance de superar otro récord: ser el quarterback más joven en ganar el trofeo Vince Lombardi, actualmente en manos de Ben Roethlisberger, quien lo logró con 23 años, 11 meses y 4 días en el Super Bowl XL con los Pittsburgh Steelers. El artículo destaca que Maye intentará "hacer las cosas diferentes" y cambiar la historia si logra levantar el campeonato.
Enfrentando a los Seattle Seahawks en el Levis Stadium, Drake Maye no solo carga con la presión de representar a una de las dinastías más exitosas de la NFL, sino también con el peso de un legado generacional. Su presencia en el Super Bowl LX simboliza el relevo generacional en la posición más importante del deporte, y una victoria lo colocaría en la élite histórica desde muy temprana edad. Los Patriots confían en su brazo, madurez y liderazgo para culminar un camino que ya ha sido extraordinario para alguien tan joven.
